Mi madre es una mujer de ahora, de esas que trabajan fuera de casa, que conduce y que ve el futbol. Siempre me esta diciendo que nunca la escucho, y que, a mi edad, debería tener mas responsabilidades de las tengo, sentarme menos delante del ordenador y tener un poco de mas carácter. Pero ella no sabe que soy un despiste humano, que si me siento delante del ordenador es porque no tengo nada mejor que hacer y que si no tengo mas carácter es porque... bueno básicamente porque soy así (pero sí que me gustaría tener mas carácter). Pero esto- aunque no lo parezca- no es para hablar de mi madre, sino de mi, de mi y de mi intención al empezar este blog.
Pues bien, este pequeño espacio mio tiene ni mas ni menos que dos años- sí, dos años en los que no he escrito nada- y me lo hice en una crisis de esas que tenemos todos a los 17 cuando nos rompen el corazón y creemos que la vida es muy injusta porque nos salen granos el día que hay que echarse la foto para la matrícula del instituto. Pensaba poner verde a todo el género masculino vivo sobre la faz de la tierra- menos a mi padre- pero me di cuenta de que eso no me iba a llevar a ningún lado simplemente maduré, así que lo dejé; hasta hoy, un día de esos que podemos llamar una putamierda- sí, todo junto- y que, al tener este calificativo, vienen acompañados de la necesidad de escribir, escribir algo, lo que sea.
En realidad, esta necesidad no es nueva en mí, de hecho una vez me compré un libro que se llamaba Quiero ser escritora solo por si me salia solución a ese pequeño gran caos mental de: ¿Qué voy a hacer con mi vida?- tengo que decir que no me sirvió de mucho.
Total, que aprovechando esa necesidad innata de escribir- aquí donde me veis he escrito poemas y todo- y el tiempo que (según mi madre) paso delante del ordenador he decidido aprovecharlo un poco más y echarme al mundo de los bloggers.
No sé si la gente me leerá, si se reirá de lo que digo, ni si llegaré a ser una tuitstar como el autor de El Ruido de Fondo o la Pepis- esto es una frustración mía-, pero aquí estaré yo contándole a la red lo que se me pasa por la cabeza.
Y como mi madre siempre me dice que haga algo que me motive pues voy a hacerle caso para que por una vez no me tenga que repetir: es que nunca me haces caso, es que ya lo hemos hablado muchas veces, es que ¿te tengo que repetir las cosas mil veces?, es que te lo digo por la buenas, es que te lo dije.
Que le vamos a hacer... soy una chica a la que desde pequeña le ha gustado tener ocupaciones.