martes, 18 de diciembre de 2012

Pósit a una persona que se va, o que ya se ha ido.


El café de esta mañana, me ha recordado que no estás y que fuera llueve más de lo que debería. Ayer nos calentábamos los huesos, y el alma y la piel. 
Ahora te has ido.
 No sé si estaré en casa cuando leas esta nota, creo que no podré… no puedo soportar la idea de que este sea nuestro final, tu final. Así que voy a echarle cara- como tú- y voy a pedir que me dejes unas cosas: 
1. Tu cepillo de dientes, porque sé que el mío no soportaría estar acompañado de la pasta sabor menta que tanto te gustaba.
 2. La toalla con la que te secabas después de ducharte, sí, esa con la que me envolvías cuando salía de la ducha justamente después de ti.
3. Tu taza del desayuno, porque si preguntan algún día por qué tengo dos, puedo contar lo mal que lo has hecho y lo rápido que te has ido. 
4. Alguna camiseta vieja para ponérmela en casa y oler un poco a ti. 
5. Las sabanas de franela me las quedo yo, porque este va a ser un invierno muy largo y frío.  
6. La colonia que te ponías cuando ibas al trabajo, para usarla a modo de ambientador emocional. 

De noche dejaré la luz del salón encendida, por si vuelves de madrugada, para que no te pierdas, para que sepas llegar.
Piensa que es un botiquín, para las heridas, para mis heridas. Yo por mi parte, pensaré que es un pequeño kit de supervivencia para corazones rotos y los utensilios básicos por si algún día decides volver.
Sin embargo puedes llevarte todo lo demás, lo que quieras. Mis recuerdos te los he dejado en la caja roja que está encima del sofá, los CD de música encima del casete, junto a mis principios y mis convicciones, no tengo nada más que ofrecerte de momento, ya sabes qué puedes encontrar aquí. Los sentimientos me los quedo yo por ahora y cuando me haga a la idea de que no vas a venir, cuando vuelva a saber dormir sin que me respires en la nuca; entonces pensaré que hago con ellos, que aún no he decidido si enterrarlos de por vida o venderlos al mejor postor…

lunes, 17 de diciembre de 2012

Cosas que odio de ti (y de mi misma).



Odio cuando paso y me miras,
y cuando tus ojos encuentran mis pupilas.
Odio tu sonrisa y tu barba de tres días.
Odio cuando me echas cosas en cara.
Odio no haber escuchado tu voz desde hace meses
y, sin embargo, recordarla cada noche, escuchándote decir tonterías.
Odio cuando me haces reír y que hables conmigo por teléfono.
Odio el sonido de tu risa y tu forma de caminar 
y que mi nombre rime con tu apellido.
Odio tus ironías y la forma que tienes de hacerme rabiar.
Odio escribir esto en presente,
cuando en realidad somos un pretérito imperfecto.
Sin embargo, lo que más odio es no poder odiarte
y saber que si algún día te acuerdas de mi
yo estaré para ti como antes,
o como siempre
o como nunca.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Retrato de un "ella"

Ella se consideraba una chica normal. Mentalmente equilibrada aunque era cierto que en ocasiones tenía sus momentos de locura y de vuelta a la niñez. Físicamente no se iba a engañar, le sobraban unos kilos, pero le producía mucha pereza ponerse a dieta. Se consideraba una persona romántica, y culpaba de ello a películas como El Diario de Noa o Love Actually. Era también de esas personas que creían en el destino, de hecho ella siempre decía que cada persona esta predestinada a otra desde el momento en que nacía. Se consideraba también una persona bastante sincera a la que le gustaba decir y que le dijeran las cosas claras, no le salía sonreír a cualquier persona para caerles bien y también tenia un poco de genio. Sabía escuchar bien y le gustaba ser escuchada, las veces que hiciera falta. Le gustaban los días de lluvia, la ponían melancólica y se imaginaba corriendo de la mano con alguien para refugiarse del agua o andando pegada a algún tío que la hiciera sentir bien debajo de un paraguas. Pensaba en el amor más de lo que debería, pero es que le fascinaba su abrumador poder de alterar y definir las vidas de la gente.

Sin embargo, nunca había sido una chica a la que le saliera bien todo aquello que quería y, para ser sinceros, hacia tiempo que estaba desentrenada en el mundo del amor. Relaciones... ¿cómo consigue la gente que salgas adelante? Era algo que se planteaba muchas veces, por eso últimamente se había cansado de buscar, o de esperar (según como se mire) a alguien que estuviera dispuesto a arriesgarse por ella.

 No buscaba a alguien que muriera de amor por ella, ni siquiera le importaba caer bien a sus amigos o a su familia, solo quería a alguien que la acompañara los domingos por la tarde, la abrazara y le apeteciera quedarse con ella en el sofá viendo una película  ¿Tardaría mucho en aparecer esa persona? Era algo que se preguntaba a menudo, demasiado a menudo diría yo.

Además ella tenia un gran defecto y era consciente de ello: siempre que conocía a alguien que le atraía hacia una lista mental de las cosas buenas que tenia esa persona, no sabia con que fin pero yo creo que era para encontrar razones para auto-ilusionarse con una persona. Es más, al principio daba el cien por cien de ella misma y ponía muchas ganas en que algo saliera adelante con aquella otra persona perfecta que no era, ni mas ni menos, que una hipérbole que había creado ella misma, y eso es lo que le pasaba: cuando realmente descubría a la otra persona, se desilusionaba de repente.

Al fin y al cabo el amor es eso: ilusionarse un millón de veces para cuando menos te lo esperas encontrar a la persona adecuada... Una persona entre 6.973.738.433.

Su problema era que ya estaba cansada de esperar y de besar sapos que luego resultaban ser bufónidos con pelo y sin un ápice de respeto por aquello que ella añoraba tener: amor.









miércoles, 28 de noviembre de 2012

Mi madre siempre me dice...

Mi madre es una mujer de ahora, de esas que trabajan fuera de casa, que conduce y que ve el futbol. Siempre me esta diciendo que nunca la escucho, y que, a mi edad, debería tener mas responsabilidades de las tengo, sentarme menos delante del ordenador y tener un poco de mas carácter. Pero ella no sabe que soy un despiste humano, que si me siento delante del ordenador es porque no tengo nada mejor que hacer y que si no tengo mas carácter es porque... bueno básicamente porque soy así (pero sí que me gustaría tener mas carácter). Pero esto- aunque no lo parezca- no es para hablar de mi madre, sino de mi, de mi y de mi intención al empezar este blog. 
Pues bien, este pequeño espacio mio tiene ni mas ni menos que dos años- sí, dos años en los que no he escrito nada- y me lo hice en una crisis de esas que tenemos todos a los 17 cuando nos rompen el corazón y creemos que la vida es muy injusta porque nos salen granos el día que hay que echarse la foto para la matrícula del instituto. Pensaba poner verde a todo el género masculino vivo sobre la faz de la tierra- menos a mi padre- pero me di cuenta de que eso no me iba a llevar a ningún lado simplemente maduré, así que lo dejé; hasta hoy, un día de esos que podemos llamar una putamierda- sí, todo junto- y que, al tener este calificativo, vienen acompañados de la necesidad de escribir, escribir algo, lo que sea.
En realidad, esta necesidad no es nueva en mí, de hecho una vez me compré un libro que se llamaba Quiero ser escritora solo por si me salia solución a ese pequeño gran caos mental de: ¿Qué voy a hacer con mi vida?- tengo que decir que no me sirvió de mucho.
Total, que aprovechando esa necesidad innata de escribir- aquí donde me veis he escrito poemas y todo- y el tiempo que (según mi madre) paso delante del ordenador he decidido aprovecharlo un poco más y echarme al mundo de los bloggers.
No sé si la gente me leerá, si se reirá de lo que digo, ni si llegaré a ser una tuitstar como el autor de El Ruido de Fondo o la Pepis- esto es una frustración mía-, pero aquí estaré yo contándole a la red lo que se me pasa por la cabeza.
Y como mi madre siempre me dice que haga algo que me motive pues voy a hacerle caso para que por una vez no me tenga que repetir: es que nunca me haces caso, es que ya lo hemos hablado muchas veces, es que ¿te tengo que repetir las cosas mil veces?, es que te lo digo por la buenas, es que te lo dije
Que le vamos a hacer... soy una chica a la que desde pequeña le ha gustado tener ocupaciones.