domingo, 15 de junio de 2014

Never, ever.

Podría pasarme horas
rememorando los surcos de tu espalda,
 tus lunares
y  tus ojos achinados cuando sonríes.

Podría pasarme días
escuchando tu risa,
pretendiendo que no sé cocinar
y durmiendo contigo.

Podría pasarme meses
intentando descubrirte,
amando tus rarezas,
y mirándote el alma.

Podría pasarme años
haciendo todo eso.
 Te prometo, aquí y ahora,
que no me cansaría.


Nunca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario