Si alguna vez te dije que no volvieras, olvídalo. Ahora que hace frío y que las noches son mas largas te necesito conmigo.
En realidad, nunca me escuchaste cuando te hablaba, así que tengo que confesarte que nunca has parado de rondarme por aquí y que cada vez que pensaba que me había librado de tu presencia mental y cardíaca, volvíais a aparecer: tú, tus ojos, tu sonrisa y tus tonterías.
Así que he decidido hacer caso a eso de "Si no puedes con el enemigo únete a él" y voy a permitirme el placer de mirarte sin que te des cuenta, imaginar como hubiera sido si le hubieras echado valor e intentar adivinar qué piensas realmente de todo esto.
Sin embargo, si alguna vez te dije que te quedaras, olvídalo también. Has tenido muchas oportunidades de hacerlo y nunca has dado el paso... Igualmente evita las quejas que tengas de mi y no me las transmitas y no me mires ni me hables ni me saludes ni intentes hacerte amigo de mis amigas ni nada.
Si esta vez te pido que te vayas es para que lo hagas en todos los aspectos, y no te aproveches de la situación que sabes que eres mi talón de Aquiles. Así que, aunque suene un poco bipolar, haz caso únicamente de esto último y olvida lo que te he dicho al principio, que me he propuesto borrar ese gusto mío por del masoquismo y lo imposible.
No sabes que a veces te escribo, pero eso, es algo que queda pendiente entre tú y yo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario